Los 10 ladrones de tu energía

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En estos tiempos tan complejos, tendemos a buscar soluciones igual de complejas. Sin embargo, es importante entender que a veces también existen soluciones sencillas, aunque profundas, para nuestros problemas complicados.

En este artículo te voy a compartir los 10 ladrones de energía que te mostrarán un camino sencillo para convertirte en un PAD o profesional de alto desempeño.

Si identificas que alguno de ellos está presente en tu vida, pues es momento de dejarlo ir, ya que de lo contrario estará drenando tu energía poco a poco.

No rechazar a las personas tóxicas

Me refiero a todas aquellas que llegan a ti con quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicios sobre los demás (chismes).

Si alguien está buscando un lugar para echar su basura, procura que no sea ni en tu mente ni en tu vida.

En caso se te complique identificar a alguien que es tóxico y que solo quiere traer basura a tu vida, te sugiero utilices la herramienta «El triple Filtro». Que fue diseñada por Sócrates, quien fue famoso por su sabiduría y por ser muy respetuoso.

Es sencilla de usar, a cada persona que venga con algo para contarte le harás las siguientes preguntas:

  1. El filtro de la verdad. ¿Estás seguro de que lo que me vas a decir es cierto?
  2. El filtro de la bondad. ¿Es algo bueno o habla bien de alguien lo que vas a decirme?
  3. El filtro de la utilidad. ¿Me va a servir o aprenderé algo de lo que me vas a decir?

Solo acepta a las personas que responden positivamente a todos estos filtros y tu vida cambiará.

Si alguien viene a decirte algo que no es cierto, que no es bueno y que no te ayuda en nada, ¿para qué lo vas a escuchar?

No tener las cuentas a tiempo

Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo, cobra a quién te debe o elige dejarlo ir si ya es imposible cobrarle.

Si pides dinero prestado a tus familiares, amigos o entidades financieras, preocúpate por pagarlas a tiempo. El pensar en «algo que debes pagar» consume menos energía que pensar «no lo pagué a tiempo».

Ahora, con respecto a los que te deben trata de cobrarles, pero si ya empiezas a sufrir al intentarlo lo que te sugiero es que lo dejes ir. No vale la pena desgastar tu energía en cobrarle a alguien que no tiene intención de pagarte.

Antes de prestar dinero pide referencias o una garantía que puedas usar como respaldo por si no te pagan. A veces, hasta quien menos esperas te deja de pagar.

No cumplir tus promesas

Cumple todas las promesas que hayas hecho y que estén dentro tus posibilidades actuales.

Recuerda que todas las situaciones pueden cambiar en un abrir o cerrar de ojos. A veces no controlamos estos cambios y estos nos pueden impedir cumplir una promesa. Además, siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque asegúrate de que no se te haga una costumbre.

Aprende a pedir disculpas por tus promesas rotas. Explica tus razones, di “lo siento” de corazón, trata de reparar el daño, vuélvete a comprometer y esta vez sí cumple.

Aprende a decir NO cuando sea necesario. Para ello puedes revisar esta guía Aprende a decir No con la metodología DOC. O también seguir este tip: Cuando quiero decir NO a algo que me han pedido, pero algo me impide hacerlo (sea vergüenza, timidez, seguridad, recursos, tiempo, etc). Lo que hago es comprometerme con solo la cuarta parte del pedido.

Pueden ocurrir dos cosas: si aceptan, entonces solo harás la cuarta parte de algo que NO quieres hacer. Y si se niegan, pues ya te libraste de esa tarea.

No saber delegar

Poder coordinar de forma impecable con tus compañeros y equipo de trabajo, es una herramienta fundamental. Ya que de no hacerlo, serás tú quien se carga con todas las tareas, que en su mayoría a veces ni te competen.

Aprende a identificar los niveles de iniciativa de tus compañeros o equipo. Identifica a quienes tienes que enseñarles, a quienes acompañarlos y a quienes compartirles preguntas para aportar un nivel adicional de reflexión.

Entiende las carencias a nivel de calidad y velocidad de tu equipo para que puedas brindarles soporte. Y por último, deja de aceptar tareas que no son tuyas.

Todo esto forma parte del Arte de delegar. Profundiza desde aquí.

No saber identificar cuando actuar y cuando descansar

Date permiso para descansar si te encuentras en una situación que lo necesitas y permítete actuar si identificas un momento de oportunidad.

Muchas veces pensamos que debemos estudiar o trabajar duro, porque de esta manera nos estamos forjando un mejor futuro. Esto es muy cierto, pero también lo es el hecho de que necesitamos descansar. Nos merecemos descansos, reconocimientos, ser escuchados, pero sobre todo nos merecemos esa gran oportunidad, que solo alcanzaremos si nos permitimos actuar e ir por ella.

Cuando una oportunidad pasa frente a ti, necesitas todas las fuerzas que te brinda el descanso para aprovecharla y sacarle el jugo.

No tirar, levantar y organizar

Nada consume más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

Tanto en mi oficina como en mi casa, tenemos una regla clara: “Objetos que no usamos por 2 meses, significan que no nos sirven”. He tenido muchos conflictos con personas de mi entorno familiar y laboral, porque les gustan acumular muchas cosas innecesarias utilizando las siguientes excusas: “ Luego me va a servir (y nunca lo usan) o Me da pena botarlo (los recuerdos casi siempre se quedan en la mente y en el corazón)”.

También me sirve de mucho ordenar mi oficina al salir del trabajo, ya que al día siguiente encuentro un lugar limpio y ordenado donde puedo empezar nuevos proyectos.

No dar prioridad a la salud

Sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

Como bien lo menciona, la conocida Inés Temple, por más evidente que parezca si no tienes una salud y una buena alimentación, cuando desees emprender, las cosas se pongan duras y tengas que trabajar mucho, no tendrás el físico necesario y te echarás para atrás.

La salud es lo menos consciente que tenemos, ya que esperamos enfermarnos para curarnos.

Una visita anual al médico no nos caería nada mal.

No enfrentar las situaciones tóxicas

A veces no sabemos como afrontar un conflicto y lo que hacemos es: negarlo, evitarlo o rendirnos frente a él.

Aquí te dejo unos tips para enfrentar las situaciones tóxicas.

  1. No discutas. Recuerda que para discutir se necesitan al menos dos personas, si tú no lo haces el otro tarde o temprano lo dejará de hacer.
  2. Aléjate si es necesario. No permitas tener en tu vida situaciones tóxicas que no se pueden resolver. Intenta resolverlas, pero si no va más, aléjate.
  3. Enfócate en lo que controlas. Si esa situación está fuera de tu alcance y control, suéltala y déjala ir.
  4. Si no puedes solo, pide ayuda. Recuerda que el pedir ayuda te hace una persona muy fuerte, ya que reconoces tus limitaciones y la superas cooperando con otros. Profundiza en Los mejores líderes saben pedir ayuda.

Vivir resentido y resignado

Vivir resentido. Cada vez que no aceptas una situación que ya pasó o que está pasando, generas resentimiento dentro de ti. El mismo que drena tu energía. Aceptar estas situaciones te permitirán vivir en paz contigo mismo. Un camino para conseguirlo es agradeciendo todo el aprendizaje que la situación te dejó. Ya que por más dura que sea la prueba, siempre hay aprendizaje. Asumir nuestra responsabilidad, nos permite aprender de la situaciones y seguir creciendo.

Vivir resignado. cada vez que no aceptas una situación que se dará en el futuro, generas resignación dentro de ti. También drena mucha de tu energía. Analiza la situación sin preocupaciones enfocándote en lo que controlas y en lo que no controlas, tomando en cuenta tus alternativas, lo que sabes y lo que no sabes, si conoces a alguien que sí lo sepa o si tienes que empezar desde cero de nuevo.

El resentimiento y la resignación son grandes fuentes que drenan tu energía de forma constante.

No perdonar

Para entender el perdón, me gustaría compartirte 02 distinciones antes:

Dolor: sea cualquiera la clase de dolor que sintamos, tiene un tiempo de acción, o sea tarde o temprano pasa.
Sufrimiento: es la resistencia a olvidar el dolor que nos afectó, o sea, y como dijo Buda, “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”. Y depende de ti seguir sufriendo.

Perdona a los demás por la simple razón de que tú no te mereces llevar esa carga de resentimiento.

Yo considero importante dar un paso antes de poder perdonar, y es el agradecer. Ya que si agradecemos todo lo bueno que tenemos en la vida nos daremos cuenta de que vivimos en abundancia y si agradecemos todo lo malo que nos ha pasado nos daremos cuenta de cuán fuerte nos han vuelto esas situaciones.

En conclusión, mientras más agradecemos, por lo mucho o lo poco, nos inundará tal abundancia que ya no será tan difícil perdonar y dejar ir lo que nos hace sufrir.

Ahora que ya conoces estos ladrones de energía ¿Vas a dejar que ingresen o que permanezcan en tu vida?

Si deseas un poco más de ayuda, no dudes en escribirme desde aquí, para profundizar en tu situación y juntos buscar nuevos caminos para salir adelante.

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